
La devoción a Nuestra Señora del Buen Suceso tiene su origen en Quito, Ecuador, a finales del siglo XVI, cuando la Santísima Virgen María se manifestó a la Madre Mariana de Jesús, religiosa del Monasterio de la Inmaculada Concepción.
La Madre Mariana fue la escogida por el Cielo para recibir estas apariciones y los profundos mensajes proféticos confiados por la Virgen para la Iglesia y el mundo. Con espíritu de obediencia, humildad y entrega total, ella acogió estas revelaciones y ofreció su vida como víctima por los tiempos futuros, convirtiéndose en un instrumento fiel de la voluntad de Dios.
En estas manifestaciones, la Virgen se presentó bajo la advocación del Buen Suceso de la Purificación, llevando en sus brazos al Niño Jesús, signo de esperanza, redención y luz para la humanidad. Ésta devoción se ha convertido en un faro espiritual que ilumina a Quito y al mundo entero, recordándonos que Cristo es la verdadera luz que vence toda oscuridad.
Hoy, al mirar a Nuestra Señora del Buen Suceso y al Niño Jesús que ella nos entrega, somos llamados a volver a la fe auténtica, a la oración, a la fidelidad al Evangelio y a la confianza total en la Providencia de Dios, especialmente en tiempos de prueba para las familias y la Iglesia.
Que el testimonio de la Madre Mariana de Jesús nos anime a vivir con valentía nuestra fe, y que el Niño Jesús, desde su Sagrado Corazón, reine en nuestros hogares y en nuestros corazones.
Copyright © 2025 Bonum Fidei - All rights reserved.
We use cookies to analyze website traffic and optimize your website experience. By accepting our use of cookies, your data will be aggregated with all other user data.
Sana y salva a tu familia con ésta arma poderosa
Bienvenido!!! a Bonum Fidei